viernes, 24 de marzo de 2017

Diez estrategias eficaces para profesores. ¡Basadas en evidencias!

Escribe Javier Tourón

Hace tiempo que quiero escribir sobre la acción educativa basada en la evidencia (de investigación, se entiende). Ante tanta ocurrencia no siempre feliz, y ante tanto "maestrillo con su librillo",  me parece que es importante preguntarse: sobre esto, ¿la investigación qué dice?"

Los profesores son la principal y primera pieza (si se me permite la expresión) de un complejo engranaje que es el sistema educativo. Pero nada cambiará si no lo hacen los profesores, no las leyes, en sus aulas. Ya sé que la cuestión es más compleja, pero quiero poner el énfasis en la pieza olvidada del sistema y sobre la que se cargan más responsabilidades de las justas o de las que pueden asumir sin la preparación oportuna.

Por eso muchas veces me he referido a ellos como "la clave olvidada" del sistema educativo, o les he preguntado, retóricamente, si eran un "profesor tecnológicamente preparado",  o "digitalmente competente", o si hemos pensado en serio cómo utilizar mejor "el tiempo del profesor", porque queremos una enseñanza, un aprendizaje basado en competencias, pero, ¿y los profesores?

Es decir, que hace falta darse cuenta de la importancia de la labor del profesor, tan compleja hoy en día, donde ya no solo basta saber (que es esencial), también hace falta ser competente en muchos otros ámbitos profesionales, como bien sintetiza el modelo TPACK.

En la entrada de hoy quiero hacer referencia a diez estrategias que la investigación muestra como las más eficaces (siempre con las limitaciones propias de la investigación educativa, tan contextual) en la labor del profesor. En posteriores entradas iré ampliando esta información y señalando algunas implicaciones. Más abajo incluyo un infográfico original elaborado por Shaun Killian en el que se relacionan estas diez estrategias.

1. Sé claro respecto a lo que quieres que tus alumnos aprendan

2. Dí a tus estudiantes qué es lo que necesitan saber y muestrales qué deben ser capaces de hacer (need to know & be able to do)


3. Utiliza preguntas para comprobar que tus alumnos han comprendido


4. Haz que tus alumnos resuman la información nueva de manera gráfica


5. Ofrece muchas oportunidades de practicar distribuidas en el tiempo


6. Ofrece feedback a tus alumnos de manera que puedan mejorar su aprendizaje


7. Dale tiempo a cada alumno para que tenga éxito


8. Facilita que los alumnos trabajen juntos de manera productiva


9. Enseña estrategias junto con el contenido


10. Fomenta la metacognición



Como he señalado tantas veces, esta sería un  buena lista para discutir entre profesores de un mismo centro y sacar consecuencias prácticas para las aulas. También uno podría imprimir la lista y colgarla de alguna pared de su clase... ¡Feliz semana!


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Tomado de Talento-Educación- Tecnología con permiso de su autor

jueves, 23 de marzo de 2017

La universidad o el ocaso de la cultura

Escribe Alfredo Obarrio (Tomado con permiso de los editores de Studia XXI)


En su último libro, Un largo sábado, el viejo maestro, George Steiner, se pregunta –nos pregunta–: “¿Es posible que, tal vez, las humanidades puedan volverle a uno inhumano?” ¿Es posible que la cultura, lejos de hacernos mejores, lejos de afinar nuestra sensibilidad moral, la atenúe?”. La respuesta, no por menos conocida, es menos dolorosa: sí, es posible. Un buen ejemplo es el declinar del Saber en las Facultades de Letras, y en buena parte de nuestra vida académica.
“¿Es posible que la cultura, lejos de hacernos mejores, lejos de afinar nuestra sensibilidad moral, la atenúe?”. George Steiner.
La pregunta sobre el papel que juega la Universidad, y el lugar que ocupa en la sociedad como entidad educativa, constituyó un interrogante y una reflexión en voz alta que acompañó a buena parte de los intelectuales del siglo XX, quienes –muy a menudo– vieron en ella el declinar de una época y de un saber que había conformado la historia de nuestra Cultura. Un interrogante del que se hicieron eco autores como Jacques Derrida, quien, en su lección “Las pupilas de la Universidad. El principio de razón y la idea de la Universidad”, pronunciada en abril de 1983, y recogida en su obra Cómo no hablar y otros textos, se cuestionó si aún era posible ver en la Universidad una razón de ser que la hiciera singular, máxime cuando lo que prima es una Universidad que se hace y deshace bajo unos parámetros de legitimación que nada tienen que ver con su naturaleza y su finalidad: son los parámetros de la productividad, de la eficacia y de la rentabilidad; criterios muy distantes de los que la formaron y la guiaron en su larga singladura histórica, y sobre los que, por desgracia, se jerarquiza toda la transmisión del saber. Una lógica de la funcionalidad que tiene su reflejo en una enseñanza cada vez más alejada de una dimensión reflexiva y crítica, lo que la lleva a “vender su alma para preservar su fachada”, a clausurar un porvenir que se nos antoja incierto, y al hacerlo la convierte en “una ciudadela expuesta […] a ser tomada, y […] abocada a capitular sin condición”, a ser “ocupada, tomada, vendida, dispuesta a convertirse en la sucursal de consorcios y de firmas internacionales”, una ocupación que la convierte en un rehén de unas inversiones supuestamente rentables para el mundo académico.
El último ejemplo –y quizá el más sangrante– que puede ejemplificar, o, si se prefiere, concretar esta ácida reflexión, lo podemos hallar en el lacerante fenómeno de la corrección política en las universidades anglosajonas, una “corrección” que ha llevado al sindicato de estudiantes de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres a exigir que se retire del currículum académico a filósofos “blancos” de la enjundia de Platón, Kant o Descartes, pilares del pensamiento occidental que han de ser reprobados para ensalzar a filósofos africanos o asiáticos de los que, sin duda, todos hemos oído hablar. Pero no contentos con esta “singular” propuesta, exigen que si la Universidad no atiende a sus “lógicas” demandas, es decir, si no se atiene a lo “políticamente correcto”, los “pensadores blancos” deberán ser explicados en su “contexto colonial”.
Puede parecer una utopía, pero las utopías, como nos recuerda Orwell, se desarrollan cuando nace el miedo. Y ese miedo se ha inoculado y ha arraigado en la Universidad de Glasgow. Esta Universidad ha decidido que a partir de este curso académico se avisará a los estudiantes de primer curso de Teología de que las imágenes de la crucifixión pueden resultar “incómodas o preocupantes”. Me pregunto: ¿incómodas para quién: para un teólogo? Si la cuestión no fuera tan dolorosa, sería propia de una escena, de una buena escena, de Woody Allen.
Puede haber colegas que piensen que éste es un hecho aislado del que no cabe sacar más consecuencias. No lo veo así. La primera voz que nos avisó de este camino sin retorno fue la Allan Bloom, quien, con su obra El cierre de la mente moderna (1987), abrió un debate no cerrado en la sociedad americana de finales del siglo XX. En esta obra singular, el autor nos hace ver que la sociedad actual sufre de esa conciencia volátil, de ese errar incierto del hic et nunc, del ‘aquí y ahora’, que le lleva a “vivir contra la verdad”, como diría Julián Marías, y sin la verdad, no hay Universidad, ni Ciencia que explicar o investigar, lo que nos hace recordar el lema del gran rabino del siglo XVIII, Baal Shem Tov: “La verdad está siempre en el exilio”.
Por esta razón, cuando renunciamos a la Cultura de los grandes textos y de los grandes pensadores, sólo abrazamos –avergonzados– una pseudo-cultura que reniega de sus principales señas de identidad, y de una civilización, la greco-latina, que es, conjuntamente con el cristianismo, la base sobre la que se asientan los pilares de nuestra sociedad. Una Cultura y una Filosofía que, como nos recuerda Hannah Arendt con su habitual lucidez, “no puede dejar de existir mientras haya hombres. La filosofía sostiene la pretensión de captar el sentido de la vida más allá de todos los fines del mundo”, de un mundo que nos enseña, con el peregrinar de Ulises, que en la continua reflexión sobre la vida y la Historia se va forjando su deseo de progreso, de Ciencia y de Saber, de un Saber que nos hace ver que seguimos siendo enanos a hombros de gigantes, de esos gigantes “blancos” llamados Platón, Aristóteles, san Agustín o Nietzsche. Gigantes que hoy pretenden ser desterrados de nuestras mentes y de nuestras vidas. Gran herejía el revelarlo. Mayor cobardía el no denunciarlo.
“La filosofía sostiene la pretensión de captar el sentido de la vida más allá de todos los fines del mundo”. Hannah Arendt.
Por desgracia, los tiempos que corren para nuestra Cultura y nuestra Universidad nos recuerdan, con Steiner, las palabras escritas por Charles Dickens al inicio de su novela Historia de dos ciudades: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto”.
Sí, es posible que la Cultura, lejos de hacernos mejores, lejos de perfeccionar nuestro saber y nuestra alma, la atenúe y la disuelva. Y es posible cuando convertimos a la Cultura en recetas de papel couché.
Nada nuevo bajo el sol.

Con permiso de los editores del blog Studia XXI

miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Cómo enseñar a aprender?

Escribe Carlos Magro


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Aprendiendo. Fotografía by Á. Fidalgo.
Un buen profesor es el que es capaz de enseñar lo que no sabe y un mal profesor es el que no es capaz de enseñar lo que sabe.
Un experto es una persona que tiene un gran conocimiento sobre un tema determinado y es capaz de transmitir ese conocimiento a otras personas. El profesorado también suele tener un gran conocimiento sobre los temas que transmite, pero lo que le diferencia de un experto es que es capaz de enseñar ese conocimiento desarrollando la capacidad de aprender al mismo tiempo.
Algunas personas creen que desarrollar la capacidad de aprender es poner deberes (o trabajos),  preguntar la lección, exigir mucho más en los exámenes de lo que se ha enseñado en clase, e incluso  pensar que es tarea del alumno autoformarse. Este tipo de acciones tiende a producir que el alumnado vea al profesor como una persona que sabe mucho y que, además, tiene el poder absoluto para decidir si los demás saben lo suficiente.
Para enseñar a aprender lo primero que debemos hacer es ser capaces de transmitir a nuestro alumnado que nuestra misión  principal es ayudarle a aprender. Y no hay mejor forma de hacerlo que actuando en consecuencia con lo que se pretende transmitir. Algunas de esas actuaciones con el alumnado pueden ser:
  • Enseñarles cómo utilizar sus propios errores para aprender.
  • Utilizar las dudas como recurso didáctico.
  • Explicar el fundamento de un concepto, identificar dónde puede encontrar información adicional y dar pautas sobre cómo utilizar esa información adicional.
  • Trabajar en el aula con los resultados de los trabajos o deberes que han realizado.
  • Identificar fuentes de ayuda, cómo y cuándo utilizarlas. Desde el uso de internet a la acción tutorial del profesorado.
  • Promover y gestionar la cooperación entre ellos desde el primer día de clase.
  • Reconocer el progreso de su aprendizaje y repercutirlo en la calificación.
Sé que gran parte del profesorado no es especialista en el aprendizaje, que nadie le ha enseñado a enseñar a aprender. Pero a pesar de ello, todos nosotros tenemos la gran ventaja de que constantemente estamos aprendiendo (lo necesitamos para ejercer nuestra profesión). Lo único que tenemos que hacer es reflexionar sobre cómo nosotros mismos aprendemos y aplicarlo con nuestro alumnado.
Tomado de Innovación educativa con permiso de su autor

martes, 21 de marzo de 2017

90 conceptos clave utilizados en formación, aprendizaje e innovación educativa.

Escribe Ángel Fidalgo


buho
fotografía by: Á. Fidalgo
Actualización en marzo de 2017
Conjunto de post que tratan de explicar de una forma sencilla y breve conceptos relacionados con la formación, el aprendizaje y la innovación educativa.
Marcados con (*) los últimos conceptos introducidos.
Tomado de Innovación educativa con permiso de su autor

domingo, 19 de marzo de 2017

Estar informado (semanal - (18/03/2017)


CUED ¿Eres un profesor digitalmente competente? | https://t.co/qRUViDjdTG


Sobre sexenios y acreditaciones: un nuevo retroceso | https://t.co/5AR97TAhTs

Realidades y usos educativos de los celulares en América Latina - Aika Educación | https://t.co/pVWOgT5RdV

AULARIA :: Entrevista a Soledad Ramírez Montoya. «Trabajamos con estrategias de apren... | https://t.co/zAEZVL1bdC

Los Cursos Online Masivos y Abiertos: ¿oportunidad o amenaza para las Universidades I... | https://t.co/H0JHBXw9rK

Aislamiento en la hiper-conectividad - Aika Educación | https://t.co/54FYHc2Xsu

La educación a distancia como símbolo de paz | https://t.co/Fm5GuhaErd

Una importante mayoría de educadores dicen que recurren a Internet para encontrar con... | https://t.co/xYgxEECKcl

La filosofía educativa de los MOOC y la educación universitaria | https://t.co/R2DyguuEZA

Así es el aprendizaje por proyectos que revoluciona las escuelas | https://t.co/okc4GvjEbx

Sobre Comunidades Profesionales de Aprendizaje | https://t.co/6xL94zQXT9

Las 30 mejores herramientas digitales para el Flipped Classroom | https://t.co/OzKyZMUlk5

10 Benefits Of Microlearning-Based Training - EIDesign | https://t.co/tQHYfrjGYE

Technology and the Future of Online Learning | https://t.co/w8VVz3lkf3

La radio como recurso educativo | https://t.co/3mRFQnuaJc

Virtual Laboratories – All Good? | https://t.co/EptdKAs298

A pedagogical shift needed for Digital Success | https://t.co/fQ46qlj9i6

MOOC: medición de satisfacción, fidelización, éxito y certificación de la educació... | https://t.co/PQBIVvA3B3

8 Features of a Top E-learning Company [Infographic] | https://t.co/LkDalzebYW

From elite to mass to universal higher education: from distance to open education | https://t.co/nQvizMS2a2

Which E-learning Courses MUST Be Translated and Why | https://t.co/3j4vV8oeSU

10 Benefits Of Microlearning-Based Training - EIDesign | https://t.co/BK9OT7aaFL

Los Cursos Online Masivos y Abiertos: ¿oportunidad o amenaza para las Universidade... | https://t.co/MTZVU9HiXQ

Coding, Robotics and the Jobs of the Future | https://t.co/RkwygvbmyG

A new technology is fundamentally changing learning–here’s how | https://t.co/xdzmjfWbfX

4 trends poised to transform the future of higher education | https://t.co/o3Kd0l2VVB

NMC Horizon Report for Higher Education and The Future of Learning - e-Learning Feeds | https://t.co/sXBeFFv30L

How Do We Get Employees To Adopt Technology For Learning? - e-Learning Feeds | https://t.co/9v8nEPgMI8

Decálogo de innovación metodológica para que los alumnos aprendan más y mejor en las asignaturas un... | https://t.co/THSn9TuI0S

Revisión de la literatura sobre dispositivos móviles en la universidad española | https://t.co/nyTnQ9yXdm

Los fondos para investigación universitaria crecen un 43% | https://t.co/M5uhFyBCyZ

Cifuentes quiere erradicar la endogamia universitaria | https://t.co/XTy1NAjcxG

Creación de objetos digitales de aprendizaje y su inclusión en el repositorio institu... | https://t.co/anI7LhpuSY

La personalización de las carreras está cada vez más cerca | https://t.co/u36pzusk4S

How to Humanize Your Online Class (Infographic and slideshow) | https://t.co/brVWvlOdSg

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A new technology is fundamentally changing learning–here’s how | https://t.co/qibuZecd4n